Cómo Prevenir La Distensión Muscular En Las Piernas

distensión muscular

La distensión o el esguince muscular es la rotura o el estiramiento de las fibras del músculo. Cuando a un músculo se lo expone a un estiramiento excesivo o a una contracción extrema, experimenta un esguince. Por ejemplo, cuando el pie se dobla rápidamente hacia arriba y como resultado, el músculo de la pantorrilla se estira más allá de los límites naturales del cuerpo humano, se produce una distensión. En este caso, se siente un tirón interno que hasta se puede escuchar, afirman algunos. Los jugadores de tenis y los corredores son más propensos a sufrir este tipo de accidente. En la vida cotidiana, esta distensión puede producirse cuando nos topamos con un agujero en el suelo y nuestro pie queda inserto en él con los dedos apuntando hacia arriba, o cuando patinamos con el talón.

distensión pantorrillas

Otro tipo de esguince es el que se produce en el músculo plantar delgado que recorre la parte posterior de la pierna, desde el talón de Aquiles hasta la rodilla. El estiramiento extremo de este músculo no afecta el funcionamiento de la rodilla porque el dolor se localiza a la altura de la pantorrilla (del lado posterior).

En el caso de los músculos isquiotibiales, los que se encuentran a lo largo de la parte posterior del muslo, la lesión puede darse al correr, saltar o patear. Esto se debe a que este conjunto de músculos es responsable de la flexión de la cadera y de la rodilla. El tirón se siente en la parte posterior del muslo.

El esguince o distensión de los cuádriceps puede ocurrir durante una extenuante serie en la prensa de piernas. También les ocurre frecuentemente a los corredores. Los músculos que se ocupan de estirar la rodilla, ubicados en la parte frontal del muslo. Se suele sentir un tirón en esa región, o bien, más cerca de la ingle.

distensión cuádriceps

Cómo prevenir estas lesiones

Hay tres maneras sencillas de evitar este tipo de lesiones y poder seguir entrenando sin problema alguno.

  1. Precalienta tu cuerpo

Antes de involucrarte en cualquier tipo de actividad física —correr, ejercitarte en el gimnasio, realizar deporte—, asegúrate de elongar y reactivar tus músculos. Generalmente, destinas muchas horas de tu vida a la posición sentada, con lo que la elongación de tus músculos (especialmente los de las extremidades) se ve reducida por tan prolongada flexión e inmovilidad muscular. Estira las extremidades, flexiona cada parte en sentido contrario al que fueron sometidas por tanto tiempo, y entra en calor trotando, haciendo sentadillas o estocadas.

  1. Sigue un programa de ejercicios focalizado

Existen rutinas que tienen como objetivos la elongación y el fortalecimiento de los músculos de las extremidades inferiores. Asesórate acerca del que más te convenga e introdúcelo en tu agenda fitness. Algunas de estas rutinas suelen ser practicadas como parte de tratamientos para varices en las piernas porque resultan muy efectivas.

  1. Incrementa la intensidad en forma gradual

Evita presionar los límites de tu cuerpo. Complejiza tu entrenamiento en forma gradual. Procura realizar un pequeño avance diario, en vez de efectuar un esfuerzo desmedido una vez por semana.

Teniendo en cuenta estos consejos, podrás evitar lesiones que te llevarán mucho tiempo de reposo y, principalmente, te harán sufrir mucho dolor. Los médicos tienden a clasificar los esguinces o distensiones de acuerdo con la gravedad de la lesión. Puede ser que solo se hayan estirado algunas fibras musculares, sin afectar la fuerza de músculo. O puede ocurrir que muchas fibras resulten afectadas y que el dolor sea mayor, en tanto que también hayas perdido fuerza muscular. Finalmente, todo el músculo puede resultar gravemente afectado por el tirón, entonces o se desgarra en dos partes, o se separa del tendón. Este caso extremo produce la pérdida de la función muscular, mucho dolor, inflamación y decoloración.

No dudes en precalentar, trabajar tus piernas e intensificar la rutina de a poco.

 

Elongaciones Para Todos Los Gustos

elongaciones

Aprovechar al máximo tu ejercitación física incluye cuidar a los músuculos que se llevan el trabajo mas pesado. En general, los estiramientos no van más allá de alcanzar la punta de los pies con las manos, o elongar los músculos posteriores de la rodilla. Sin embargo, esto no es suficiente como preparación para comenzar una jornada intensa de trabajo corporal. El motivo reside en que durante la ejercitación utilizas muchos otros músculos que deben ser sometidos a un estiramiento, relajación y activación antes de destinarlos a que se ocupen de levantar peso o de hacer un gran esfuerzo.

elongación

Aquí te detallamos los ejercicios para estirar cada parte de tu cuerpo, antes de comenzar a transpirar. Y si tu novia está pensando en cómo deshacerse de las estrías con ejercicio físico, comparte esta info con ella:

  • Parte posterior de la rodilla: la elongación que comprende tocarse los dedos de los pies con los de las manos resutla insuficiente para estirar todo el músculo. Esto se debe a que el pliegue hacia delante no consigue distender toda esa zona. Por el contrario, levantando las piernas conseguirás una elongación más completa. Coloca el pie izquierdo sobre un banco y mantenlo a 90º con respecto a la pierna. Acomoda tus manos en las caderas y estira la columna. Sin perder la alineación de la espina, lleva tu torso hacia delante, lo poco o mucho que puedas. Mantén siempre la pierna extendida y la espalda recta. Repite con la otra pierna.
  • Pantorrillas: estas zonas absorben el shock corporal, por lo que si no están distendidas, padecerás dolores de rodilla ya que no amortiguarán el impacto al correr, saltar o hacer sentadillas. Elongando los músculos de las pantorrillas protegerás tus articulaciones y mantendrás tus amortiguadores flexibles. Pisa el borde de una colchoneta de unos 10 centímetros de espesor, de manera que tus talones queden en el aire. Párate erguido y lleva el peso de tu cuerpo hacia los talones, para que estos desciendan más y estiren los músculos de las pantorrillas.

pantorrillas

  • Tobillos: estos participan activamente durante las sentadillas, así como al saltar o correr. Mientras más flexibles tengas los tobillos, más ampliarás tu rango de movilidad en los ejercicios que trabajan los miembros inferiores. Párate frente a una pared, coloca tu pie izquierdo adelante tocando el zócalo y lleva tu pierna derecha hacia atrás. Sostente con las palmas apoyadas sobre la pared. Flexiona la rodilla izquierda hasta que toque la pared y luego estírala. Repite 10 veces y luego, cambia de lado para elongar los músculos del otro tobillo.
  • Pies: seguramente no los has tenido en cuenta, pero los músculos que se encuentran en la parte inferior de tu pie están conectados con tu pantorrilla y la parte posterior de la rodilla. Por lo tanto, mantener rígidos esta región puede derivar en una mobilidad reducida del tobillo o menor flexibilidad en tus piernas. Para elongar los músculos de los pies, arrodíllate sobre una colchoneta apoyando al punta de los pies en el suelo y colocando una plancha de goma eva entre tus tobillos y tus glúteos. Siéntate sobre esa plancha y estira la planta de tus pies.

Besarla En El Momento Justo

besarla

Pasamos un momento inolvidable con esa mujer. Sentimos esa conexión especial entre dos personas, pero por algo que se nos escapa, la cita no nos dejó ni un beso. Besar a una mujer y de qué manera hacerlo, delatan tu personalidad y forma de ser. Mucho más que las palabras que puedes combinar durante todo el encuentro. Una mujer que acepta salir contigo, estará muy atenta a lo que no dices, a lo que sugieres y a lo que esperas de ella.

Algunos hombres se mostrarán como líderes, otros lucirán más tímidos. Los que demuestren más experiencia en el tema tendrán más herramientas al momento del beso, pero la intuición puede ser de mucha más utilidad en otros casos. Unos cuantos les harán saber a ellas cuánto las conocen, en tanto que otros se hundirán en la ciénaga del miedo. Tu personalidad será develada en el momento en que llegue el momento de besarla. Algunos suelen arruinar el momento cometiendo determinados errores que le cuestan no sólo la cita, sino que atentan contra un potencial nuevo encuentro. He aquí los cuatro errores más populares que los hombres realizan al momento del beso:

  1. Precocidad

Pese a la popular creencia acerca de que el primer beso debe ocurrir más temprano que tarde, anular etapas de acercamiento puede ser fatal. La mayoría de las mujeres tienen una suerte de esquema que les indica el tiempo que necesitan compartir con un hombre antes de besarlo. Y muchas veces, las mujeres pueden tener a flor de piel el deseo de besar al hombre a poco tiempo de encontrarse, pero se resisten a caer en la tentación debido a lo imperioso de que todo suceda como lo planearon, no antes. A veces, este comportamiento responde a valores que provienen de otros con los que ellas interactúan, como sus amigas o familiares.

Por lo tanto, aunque sientas la urgencia inconmensurable de besarla, debes prestar mucha atención a la etapa que ella está viviendo contigo y cuán emocionalmente involucrada se encuentra.

  1. Enojo por un rechazo prematuro

Entonces, aunque la mujer desee besar al hombre, puede quedar atascada entre sus planes porque siente que aún no es el momento de hacerlo. En esos casos, recibirás su mejilla o un desagradable empujón. La mayoría de los hombres suelen responder a este rechazo por causas prematuras, con una actitud infantil. De repente, cambian su humor, se ponen incómodos y le hacen saber a ella, mediante gestos y actitudes negativas, que están enojados. Si tomas este sendero, olvídate del futuro con esa mujer. Desilusionada y convencida de que la inseguridad lidera tu vida porque no puedes superar un pequeño obstáculo, no solo arruinarás la cita, sino que extinguirás toda posibilidad de volver a verla.

rechazo prematuro

Un rechazo por causas prematuras, si realmente sientes una conexión especial y si ella continúa interesada en compartir el momento contigo, es sólo eso: un “ahora, no”. De hecho, volver a reincidir en el intento, una vez afianzada la conexión, te mostrará como un hombre decidido, seguro de sí mismo y diferente al resto de los niños que se visten de hombres.

  1. Evitar contacto físico antes del beso

A las mujeres les agrada tener un contacto físico que preceda y anuncie la llegada del beso. De hecho, el momento más esperado comprende esa anticipación que sugiere que en breves instantes, la distancia que los separa desaparecerá. El problema es que muchos hombres se saltean este paso. Y con eso, pueden generar en ellas un rechazo efectivo, puesto que los que evitan el contacto físico les demuestran que no cuentan con las habilidades necesarias para el momento.

Mientras conversan, puedes comenzar por acariciar su cabello, tomar su mano, apoyar tu mano en su hombro. En cuanto sientas que ella está a gusto con este acercamiento tuyo, sabrás que están dadas las condiciones para que la beses. Por ningún motivo intentes tocar sus piernas, puedes hacerla sentir incómoda, tenga celulitis o no, ya que las caricias en las piernas suelen generarles una sensación de inseguridad, que no les quita ninguna dieta anticelulitis.

  1. Pedir permiso

Muchos hombres piensan que deben recibir autorización explícita para besar a una mujer. Las palabras suelen estorbar en estos momentos en que la cercanía física está en la mente de ambos. Una vez que la has acariciado y has recibido un feedback positivo, los dos sentirán la cercanía del momento. Bajan la voz, se miran fijamente y se besan con locura.

besarse con locura

 

 

 

Secretos En La Pareja

secretos de pareja

Cuando ella te pregunta acerca de tu pasado

Al estar de novios, todas las parejas anteriores parecen desvanecerse. Sin embargo, puede ser que ella comience a preguntarte acerca de tus experiencias anteriores. De hecho, ya ha estado pensando en eso, y tarde o temprano, querrá saber.

Estará celosa

Ella puede lucir segura de sí misma, y tú, confiar en que no es celosa. Pero siempre habrá una delgada rendija por la que ella querrá asomarse y escudriñar tu pasado. Una foto, un libro con dedicatoria, un garabato en un periódico antiguo, son pistas para que ella reconstruya imaginariamente qué es lo que has vivido antes de conocerla. ¿Todavía no te preguntó nada?

celosa

Seguramente está pensando en hacerlo pronto. Y tendrás que darle respuestas que no la lastimen, si quieres abordar el tema con adultez y evitar escenas de celos. Con calma, sin demasiados preliminares, le cuentas. Lo importante es que le demuestres que tu relación amorosa actual es la que más te ha llegado al corazón.

Establece tus límites

Una vez que has emitido un nombre y lo has asociado al objeto que ella encontró con la estampa de un amor del pasado, recién habrá comenzado el asunto. Luego, irán apareciendo, como por descuido, un sinfín de preguntas y pedido de detalles. En ese momento, debes establecer los límites de lo que quieres contar. Ahondar en sensaciones que has tenido con otras parejas —el grado de pasión que has alcanzado o cómo lucía aquella otra mujer— puede meterte en problemas. La mejor manera de esquivarlos es centrándote en los hechos, desprovistos de calificativos. Aunque ella te diga que no le afecta saber cómo te sentiste anteriormente, estarás creando fantasmas que después no te dejarán tranquilo.

¿Dónde estuvieron?

Imagínate la conversación en tu cama. ¿Le contarías que has compartido ese mismo colchón con otras personas? Seguramente, querrá saltar de la cama y salir corriendo. Evita crear conexiones entre tu pareja actual y las del pasado. Focaliza el relato en recuerdos que han tenido lugar en otros espacios y lugares, e intenta continuar el relato apelando a recuerdos que no se relacionen con aquella persona. Puedes centrarte en el festejo que compartían, en el argumento de la película o en las características de la ciudad que visitaban, por ejemplo.

dónde estuvieron

 

Evita exageraciones

La tentación de incrementar la cantidad de preservativos que has utilizado en tu vida, puede resultarte caro. Aunque puedas impresionar a tus amigos acerca del número de mujeres con las que te has acostado, ese dato le provocará disgusto o inseguridad a tu actual pareja. Y ni hablar de la evaluación que hará acerca de tu desempeño sexual, si es que tienes tanta experiencia como relatas. Además, ella puede caer en la triste comparación de su actuación en la cama, con tus noches pasadas.

Los secretos de pareja que se vinculan con un pasado que no compartieron, no tiene porque llevarse a la mesa de discusión. Ha sido parte de tu vida, y ahora ya no lo es más. Evita negarte a contestar, porque así crearás más ansiedad en tu actual pareja. Pero también controla la calidad y cantidad de información que le brindas, porque ella pondrá cada detalle en la balanza. No querrás que se incline para el lado equivocado, ¿no?

 

 

Los Efectos Del Viagra Y Las alternativas Naturales

viagra

La milagrosa pastilla que consumes para resolver problemas en el momento, puede ocasionarte efectos negativos para siempre. El consumo de drogas para la disfunción eréctil puede aumentar tus probabilidades de padecer melanoma. Se trata de un tipo de tumor pigmentado que está íntimamente asociado con las muertes producidas por el cáncer de piel. Además de afectar la piel, esta dolencia puede atacar al intestino y al ojo.

Algunos estudios han constatado que el consumo de sildenafilo, fármaco popularmente conocido por la marca de laboratorio, Viagra, durante 10 años incrementó en eses hombres el riesgo de aparición de melanomas. Por lo mismo, quienes vienen tomando las pequeñas pastillas azulas por más tiempo, fueron directamente diagnosticados con cáncer.

La droga opera suprimiendo una enzima en el organismo, que permite que la erección se produzca fácilmente. Este mismo proceso es el que ocurre cuando se desarrolla el melanoma. En cierto modo, el efecto del Viagra sería semejante a lo que el organismo experimenta al activarse esa mutación en la piel.

 

Alternativas naturales

Para mejorar tu desempeño en la cama, prueba con estos productos naturales. Recuperarás potencia, sin poner en riesgo tu salud.

alternativas naturales al viagra

  • Ajo: pese a ser muy popular por dejar un aliento demasiado intenso, este bulbo libera alicina cuando se lo tritura o corta. Para que tu pene obtenga más potencia, debe consumirse crudo.
  • Azafrán: además de mejorar la actividad sexual y combatir la impotencia, este polvo rojo obtenido de los pistilos secos de la flor, tiene como corolario el retraso de la eyaculación y así, la extensión temporal del coito.
  • Damiana: esta hierba, también llamada hierba del venado, se consume en forma de té y tiene numerosas propiedades que te serán muy útiles en la cama. Estimula el sistema nervioso, la erección y la eyaculación, a la vez que opera como antidepresivo en el organismo de quien la consume.
  • Ginseng rojo: la disfunción eréctil y el desempeño sexual se pueden mejorar a partir del consumo periódico de la raíz de esta planta de origen chino. Estas propiedades afrodisíacas se complementan con la estimulación del sistema nervioso, incrementando la capacidad de concentración y disminuyendo la fatiga.
  • Granada: esta fruta contiene un jugo rico en antioxidantes que reactiva el flujo sanguíneo y facilita la erección.
  • Hierba de la cabra en celo: esta es una de las especies de Epimedium, familia de plantas que poseen propiedades afrodisíacas. El extracto de esta planta de origen chino aumenta el desempeño sexual y genera una sensación de satisfacción más intensa.
  • Hongo de la oruga: de origen himalayo, este producto natural se desarrolla sobre las cabezas de las orugas muertas. Tiene un sabor muy desagradable, pero ayuda a tonificar el miembro viril y a aumentar el deseo sexual.
  • Maca: raíz de los Andes peruanos que mejora el desempeño sexual y también se emplea para revertir casos de infertilidad.
  • Sandía: su alto contenido de citrulina, aminoácido que promueve la relajación y dilatación de los vasos sanguíneos, te ayudará a obtener resultados semejantes a los de la pastillita azul. Reactivando el flujo sanguíneo, brindará más tonicidad a tu pene.
  • Zallouh: su denominación científica es Ferula hermonis. Esta raíz posee un poderoso afrodisíaco que estimula determinados receptores en el hipotálamo, que libera una hormona que tiene efectos en los testículos. ¿Qué sucede ahí abajo? Se promueve la producción y liberación en el flujo sanguíneo de testosterona, hormona número uno que activa el deseo sexual.

Encuentra una solución práctica para los principales problemas de tu piel

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Constantemente tu piel es atacada por agentes externos e internos como la acción de los rayos solares, infecciones, productos químicos, cortes y raspaduras. Como si fuera poco, las intensas y sudorosas rutinas de ejercicios, una dieta deficiente y el estrés ponen en aprietos la salud de la capa protectora de tu cuerpo.

¿Cómo lidiar con los principales problemas de que padece tu piel?

Te ofrecemos soluciones prácticas para los 6 principales problemas que puedes sufrir.

Acné

Aunque hayas cambiado tu voz, puede que las espinillas no se hayan enterado y continúen poblando tu rostro. Aunque ya tengas edad para afeitarte, puede que sigas padeciendo esta pesadilla. Algunas de las causas del acné durante la adultez son el exceso de sudor, el estrés y la humedad del ambiente. Puedes incluso mantener hábitos de higiene impecables y aún sufrir acné.

No dudes en consultar con un dermatólogo si tu problema es grave. Por el contrario, apariciones aisladas de espinillas pueden contenerse con dos lavados diarios de peróxido de benzoilo. Adquiere este producto y aplícatelo regularmente en las zonas afectadas.

espinilla

Irritación

Una afeitada desprolija te puede producir molestias durante unas horas o generar una irritación grave, es decir, una erosión cutánea con ampollas infectadas y espinillas, durante varios días. Seguramente sabes cómo afeitarte, cuánta presión ejercer sobre tu afeitadora descartable para conseguir un buen resultado.

Sin embargo, algunos consejos pueden ayudarte a prevenir irritaciones. Lávate el rostro con agua tibia antes de afeitarte, utiliza una afeitadora descartable nueva o asegúrate de que las hojas de tu usada están limpias, lubrica tu piel con jabón o gel para afeitar. Si al leer este artículo, estás en apuro porque ya tienes la piel irritada, utiliza una crema de aloe vera o con vitamina E para reducir el enrojecimiento y aliviar el dolor.

Quemaduras solares

Los rayos ultravioletas afectan irreversiblemente a la piel. Quienes cuentan con abundante melanina, el pigmento que protege del sol a la piel, pueden obtener un suave bronceado, incluso aplicándose pantalla protectora. Pero los que tienen una piel muy clara no deben escatimar recursos: gafas oscuras, gorro, prendas livianas de manga larga y pantalón largo.

Si olvidaste tomar estar precauciones y tu rostro arde, aplícate una buena dosis de crema rica en vitamina E, varias veces al día hasta conseguir alivio.

Rosácea

El enrojecimiento de la piel del rostro de manera crónica, especialmente en la región central de la cara, se denomina rosácea. Es una enfermedad inflamatoria que aún no tiene cura, pero existen numerosas acciones que se pueden poner en práctica para controlar su desarrollo y aliviar el padecimiento.

Sin que por esto suplantes una consulta al dermatólogo, evita el sol, el calor y los baños de vapor, usa pantalla solar, no consumas bebidas alcohólicas ni cafeína, evita el uso de exfoliantes, esponjas y cepillos, y presta mucha atención a las situaciones o productos que te exacerban los síntomas.

Pie de atleta

Todo hombre que realiza ejercicio físico puede padecer esta enfermedad. El uso de espacios públicos como las duchas y los vestuarios suele ser otra de las causas más populares. Se origina entre tus dedos, pero fuera de control puede alcanzar la planta y los costados de tus pies.

Además de aplicar cremas antimicóticas especiales para tratar el pie de atleta y de consultar con un médico si éstas no resultan efectivas, asegúrate de higienizarte correctamente tus pies y de secarlos a la perfección. Bríndale unos minutos de aireación antes de enfundarlos en medias y zapatos, y procura permanecer descalzo en espacios higiénicos, si el clima lo permite.

pies descalzos

Ojeras

La piel que rodea a tus ojos delata el cansancio, la falta de descanso y una dieta pobre. Si no puedes ajustar tu agenda para trabajar menos y dormir más, al menos asegúrate una buena alimentación. Aumenta el consumo de frutas y vegetales, y bebe más agua. Y si tienes la posibilidad de aplicarte unas rodajas de pepinos sobre tus párpados, sin que nadie te tome una foto, ¡hazlo! Verás qué bien le hace a tus ojeras ese refrescante descanso.

8 cosas sobre sexo que desearías que ella supiera

 

Para mejorar las relaciones sexuales hay que abrir la comunicación. Existen muchos mitos masculinos que tienden a oscurecer y provocar disturbios en el vínculo. Aquí nos concentramos en 8 puntos cruciales que suelen desestimarse, y que sin embargo, pueden aprovecharse para generar un efecto positivo en la relación. Y no sólo a nivel físico.

cama

1. Fantaseo con un trío. Es una de las imaginaciones más populares entre nosotros. Quizá derive de un mandato prehistórico o de origen animal, relacionado con la idea de procrear con más de una pareja. En todo caso, no es necesario ponerlo en práctica. Basta con hablar de ello y darle una vuelta de tuerca para aprovecharlo en la relación. Comparte tus fantasías y quizá te sorprendas cómo ella puede interesarse en alguna faceta de lo que imaginas.

2. Necesito estimulación visual. La mayoría de nosotros requerimos liberar el estrés de manera privada y para ello contamos con una colección de imágenes que pueden no ser lo que en la realidad ansiamos, sino que juegan un rol de disparador. Aunque nos llame la atención la destreza de las estrellas pornográficas, no es que deseamos que nuestra pareja adopte esa actitud.

3. Quiero experimentar cosas nuevas. Muchas veces sentimos que no estamos acompañados a la hora de explorar nuevas posturas, distintos ritmos, otros juegos sexuales. La variedad nos permite crecer como pareja. Y si en todo caso, a ella no le agrada, dejaremos de proponérselo. Pero no podemos seguir conteniendo el impulso de renovar nuestras prácticas.

4. Dime que sí más seguido. Ellas piden más amor para tener más sexo, en tanto que nosotros necesitamos más sexo para sentir más amor. Resulta que para nosotros, las relaciones sexuales nos permiten expresar cercanía emocional. Más allá de la liberación física, nos conectamos con nuestra pareja. ¡Qué reconfortante sería que al menos una vez por semana fuera suya la iniciativa!

5. ¿Lo estoy haciendo bien? Muchas veces necesitamos que nos digan qué estamos haciendo bien y qué no. El silencio puede resultar ambiguo y no nos permite darnos cuenta de qué tendríamos que cambiar o frecuentar más. A veces tomamos la falta de expresiones como una forma de asentir que todo está bien, pero luego nos encontramos con una larga lista de reproches, tardíos. Cerciorémosnos de cómo salen las cosas en el mismo momento en que suceden, para evitar conflictos a futuro.

6. No todo está perdido. Avergonzado, débil y aniquilado quedo cuando pierdo una erección. Y mientras más pienso en lo que se fue, más ansioso me pongo para que regrese (y por eso, menos oportunidades tengo de que suceda). Es entonces cuando necesitamos que ella nos ayude a cambiar el foco. Retomar la conexión por otra parte del cuerpo, activar otros sentidos, disfrutar de otras zonas de placer.

7. Soy más que mi pene. Tenemos otras zonas erógenas que nos gustaría ser exploradas por ellas. Podemos estimularnos partiendo de otras partes del cuerpo, bien provistas de terminaciones nerviosas por igual. A veces nosotros mismos caemos en la falacia de pensar que todo se concentra en nuestros genitales, pero somos un cuerpo íntegro, y el placer puede estar esperándonos en diversos rincones.

8. Demuéstrame que te gusta. Nuestra masculinidad depende de hacerlas sentir amadas y cuidadas. Cuando sabemos que lo estamos logrando, entonces nos sentimos especiales. Esas expresiones de satisfacción nos confirman que para ellas estamos haciendo un buen trabajo.

sexo

Anímate a abrir el diálogo, a mejorar la comunicación y a plantear de forma abierta todas estas inquitudes. Quizás al principio recibas una expresión de sorpresa, pero en cuanto puedas explicar que tu intención es mejorar o fortalecer la relación, seguramente encontrarás una compañera en tu pareja. Alguien que además de quererte, desea como tú, que el vínculo se afiance renovando las prácticas y las formas de acercase en la intimidad. Y no olvides darle tiempo para que ella también se exprese, ¡seguramente habrá más que 8 cuestiones para debatir!

12 reglas que definen a los hombres

Conocer las reglas nos hace sentir que sabemos de qué se trata. De ahí a seguirlas, es otra cuestión. Aquí te presentamos 12 reglas que debes manejar para mostrarte como hombre. Léelas, algunas seguramente las tienes incorporadas. Agrega las que te suenen bien, y deshazte de las que no te interesan. Lo importante es disfrutar de la vida.

1. Come tantas manzanas como puedas. Esta fruta es un gran alimento muy vapuleado. Posee calcio, vitamina A y C, hierro y fibra, que te hace sentir satisfecho. Masticarla te hará lucir vigoroso y saludable. Pelarla con un cortaplumas puede convertir hasta a un editor en alguien intimidante.

manzana

2. El conflicto es una farsa. Algunos hombres harían cualquier cosa por evitar choques interpersonales. Aquellos que son exitosos no buscan problemas, pero tampoco se esconden. Uno de los placeres de ser hombre es defender a tu gente o los principios en los que crees cuando la situación lo demanda.

3. Nunca le digas a alguien que lo mejor que le pasó es que lo hayan rechazado. Un hombre bueno no trata de desestimar la pérdida del otro. Simplemente, es testigo de su pena y le ofrece algo de privacidad para que ahogue su amargura. Pero si no puedes respetar su dolor, ¿por qué no lo dejas en paz?

4. Esto no es una prueba, es la vida misma. Esta es tu vida. Esto que sucede ahora. No hay tiempo para dormir la siesta. Levántate y anda.

5. Mujeres y niños primero. Aunque haya cambiado mucho las relaciones de género, esta directiva caballeresca sigue en pie, al menos hasta que sigamos siendo más fuertes que las chicas. Imagino que lo eres.

6. No es necesario que te guste para que lo comas. Nos hemos vuelto un desastre en términos gastronómicos. Si no es una exquisitez del cielo, no lo deglutimos. Rechazamos alimentos que no disfrutamos. Pero no, no es así. Necesitas combustible de primera calidad. Vegetales, proteínas y minerales. Brócoli, espinaca y tomates. Y si no puedes con ellos solos, cúbrelos con salsa.                                                                                                                                                                                                                                                      vegetales

7. Elimina la palabra “francamente” de tu discurso. Si siempre dices la verdad, ¿por qué aclarar que lo estás haciendo? O era que no siempre lo hacías. Francamente, mejor te irá si la remueves de tu vida.

8. El honor es el regalo que el hombre se hace a sí mismo. La verdadera nobleza está exenta de miedo. Al menos, así lo dijo Shakespeare cuatro siglos atrás. Todavía sigue siendo indiscutible.

9. Levanta tu arma y crea tu destino. Un hombre no se queda mirando desde afuera, él es parte del juego. Y su arma no tiene por qué ser letal. Una pala, una guitarra, una asadera, incluso unas palabras amables o un silencio oportuno, pueden ser tus mejores armas.

10. Si no sientes miedo, es porque vas muy lento. Y no estamos hablando de autos ni de motocicletas. Pero un hombre necesita un poco de presión para asegurarse de que no se está aletargando. Explora los límites. Puedes ir más allá de lo que te imaginas.

11. Nunca mires el menú más de 90 segundos. Consulta el plato con carne o pescado, la pasta, y elige uno. ¿O es la primera vez que vas a un restaurante? Se trata de elegir la comida, no de seleccionar al mejor compañero de negocios. Ordena y sigue para adelante. Y luego nos cuentas cuál es el plato favorito del lugar.

12. Elige tu propia aventura. Estamos en este mundo para hacer la diferencia. Apártate de modelos artificiales que sólo buscan complacer a la mayoría. Construye tu camino, con tropezones y avances. No dejes que la neblina te enceguezca y formes parte de la manada.                                                                                                                                                           camino

Evita estos ejercicios físicos: ¡son ineficaces y puedes resultar lesionado!

Todos queremos que nuestro cuerpo luzca más atlético, tonificado y flexible. Buscamos rutinas que funcionen y nos brinden resultados rápidos. Intentamos seguir dietas que se ajusten a las necesidades de nuestro organismo. A veces se vuelven imposibles.

Hay muchos ejercicios para escojer, pero puede que alguno de ellos no sea adecuado para el objetivo físico que quieres conseguir. E incluso, algunos pueden no tener ningún efecto sobre tu cuerpo. La lista que conocerás a continuación detalla los ejercicios físicos más ineficaces y te explica por qué no resultan. Te sorprenderás, porque algunos son muy populares.

1. Fondos de tríceps con banco. El objetivo de este ejercicio es, supuestamente, fortalecer los tríceps. De espaldas a un banco, apoyas las manos sobre la tapa y flexionas las rodillas hasta conseguir la postura sentada en el aire. Sin embargo, lo que produce este ejercicio es un exceso de presión sobre los hombros.

La postura de los brazos es muy antinatural y puede ocasionarte lesiones musculares. Una opción más efectiva y menos peligrosa es hacer flexiones de brazos colocando las manos a la altura del pecho, no de los hombros. De esta manera, trabajarás no sólo los tríceps, sino también los músculos del pecho, hombros y tronco.

2. Tracción en barra fija. Uno de los ejercicios más difíciles de realizar puede también llegar a ser contraproducente debido a la postura corporal que exige. Cuando comienzas los ejercicios de tracción en barra fija, te cuelgas y elevas todo tu cuerpo utilizando la fuerza de tus brazos. Sin embargo, este ejercicio lleva toda la presión a tus hombros.

Una opción menos riesgosa consiste en hacer la misma tracción, pero partiendo de una postura corporal inclinada, apoyando los pies en el suelo. Te tomas de la barra fija —que debe estar ubicada a la altura de tu pecho—, estiras las piernas hacia adelante, formas una tabla y comienzas las tracciones. De esta manera, ejercerás menos demanda sobre tus hombros, a la vez que fortalecerás tu espalda.

3. Prensa de piernas. Esta es una postura de lo más antinatural. ¿En qué momento de tu vida cotidiana adoptas una postura donde tus piernas se colocan por encima de tu tronco y se elevan llevando consigo algunos kilos de peso? Este ejercicio puede dañar tus rodillas porque las sobrecargan de peso. La prensa de piernas trabaja solamente sobre cuádriceps y músculos isquiotibiales. El ejercicio que hará trabajar a todos los músculos de tus piernas es la flexión alternada de piernas con rotación. Algo simple, sin máquinas, ni pesas.                                                                                                                                                                                            leg press

4. Abdominales. Muchas personas creen que hacer abdominales es el ejercicio supremo para trabajar los músculos de esa región del tronco. Pues no lo es. Esto se debe a que los abdominales solo trabajan la parte superior de estos músculos. Por lo que, si tu intención es deshacerte de esos rollitos que se ubican más abajo, no podrás conseguirlo haciendo abdominales.

A su vez, este ejercicio suele generar problemas en el cuello y la espalda. Prueba en cambio hacer la tabla. Con este otro ejercicio disminuirás el riesgo de padecer problemas en la región lumbar de la columna y conseguirás el abdomen que deseas.

5. Mariposa. Generalmente se practica en una máquina. Habrás observado la cara de la persona mientras lo practica: frunce el seño y gruñe. Esto se debe a lo extraño de la postura a la que el cuerpo se somete. Sentado, el pecho está proyectado hacia delante, pero los hombros son empujados hacia atrás: esto puede derivar en una lesión.

6. Silla romana. Que sea más difícil, no quiere decir que sea mejor. Un ejemplo de esto es la silla romana. Partes de una posición elevada para luego bajar el tronco hasta una postura suspendida en el aire. Si desciendes demasiado, puedes generar una presión excesiva sobre tus caderas y sufrir una lesión en tu espalda. Haz el intento con las poleas cruzadas: trabajarás los mismos músculos que con la silla romana, sin poner en riesgo ninguna articulación.                                                                                           poela cruzada