a ti vine, Andalucía,
con mis fuentes cantarinas
y mi sol de hueso y plata.

a ti vine
un día de brisas dormidas,
un día de fuego y calma,
un día de recuerdos heridos,
un día desarmado,
pero... pleno de esperanzas.

Sólo llevo en mi mochila la mirada tierna de una mujer, un verso sin concluir y el pan de mi rebeldía.
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Actualizada: 24-07-2010