SOBRE EL OLEAJE DE LO SORPRENDENTE

MAR DE PRAGA
José Luis GARCÍA HERRERA
XVI Premio de Poesía “Blas de Otero” 2004
del Ayuntamiento de Majadahonda (Madrid)
Edita la “Asociación de Escritores y Artistas
Españoles”. Colección “Julio Nombela”, nº 42.
Madrid, 2005. Págs. 72

 

Es este libro de García Herrera de gran relevancia. En sus páginas el poeta deja constancia de su esencia vital, de su identidad personal. Además, sus textos nos revelan un abanico de vivencias sorprendentes, peculiares, del autor, que se transforma en una novísima experiencia enriquecedora para el lector. El poeta viaja a Praga y, fascinado por su belleza y su historia, queda cautivo en un mar imaginario de recuerdos. García Herrera mezcla vivencias y fantasía en un homenaje a una ciudad llena de magia y misterios. Él encuentra en Praga su mejor expresión literaria y el lugar que ya le habitará para siempre. “Mar de Praga”, pues, fue engendrado, en la orilla derecha del río Moldava, durante la estancia del poeta en la capital de la República Checa. Tras el periodo obligado de gestación, llegó el día del feliz alumbramiento y la posterior entrega del poemario a la colectividad de lectores de hoy y de mañana.

Cuando leí por vez primera “Mar de Praga”, supe, mientras me empapaba con la riqueza fragante de sus poemas, que tenía en mis manos un libro de una calidad literaria asombrosa. Al concluir su lectura deduje que el contenido de dicho libro posee un valor lírico sobresaliente, sublime, lo cual le imprime ese carácter singular, carismático, que rebosa desde la primera a la última página.

La poética de García Herrera tiene por raíces, base y estructura el lenguaje liberado de las ataduras de cualquier escuela poética pretérita o actual. Un lenguaje ambicioso en su proyección y expresión que activa al máximo el interés y el proceso de asimilación del lector que, al fin y al cabo, es lo que persigue el poeta. Su admirable y rico léxico y el dominio de los recursos expresivos, el ritmo que da vida a una sintaxis perfectamente tejida y las imágenes incrustadas o reflejadas en la obra, la musicalidad sostenida, propia del artista puro, que conforma la savia de cada poema y los mensajes que la creación porta para divulgar las excelencias de lo que José Luis desea comunicar… hacen de “Mar de Praga” una obra poética vanguardista y renovadora, evolutiva, según los gustos del lector, y con una función estética novedosa que da testimonio del poder creativo, mágico, del autor. En definitiva, “Mar de Praga” encontrará, si no lo ha hallado ya, el reconocimiento merecido.

“Mar de Praga” lo componen 32 poemas. El primero, “Primera noche en Praga”, es una Introducción al “corpus libri”. Los 31 poemas restantes están estructurados en 6 partes (“Crónica de la Ciudad Vieja”, “Las horas sobre el puente”, “Tejados del crepúsculo”, “Del salmo al laberinto”, “A ras de agua” y “La última luz”).

Al primer poema, ya citado, le precede una cita del poeta checo Jaroslav Seifert, Premio Nobel de Literatura 1984. Ésta dice: “Cuando solía bajar corriendo desde la periferia a la Puerta de la Pólvora descubrí Praga. Me metía por las callejuelas antiguas y sentía un estremecimiento”. Ciertamente Praga es la única protagonista en la poesía de Seifert y lo seguirá siendo hasta el final de sus días. “Creo, pero si he de ser sincero diré más bien sólo opino, escribió el poeta praguense en su libro “Toda la belleza del mundo”, que lo que suele llamarse poesía es un gran misterio único, del cual el poeta, y concretamente cada uno, desvela un poco o un mucho”. Opino que en “Mar de Praga” su creador nos manifiesta “un mucho de ese misterio”.

¿Qué es el tiempo? El tiempo no es, no existe, aunque, evidentemente, hay un tiempo colectivo: el de la humanidad, y un tiempo individual, personal: el de cada ser humano. Cuando una persona llega a este mundo, nace también “su tiempo”. Asimismo, cuando ésta desaparece, también él se ausenta por siempre del orbe. El tiempo nada hace, nada tiene, nada le preocupa…, porque es nada. “Un hombre, cabizbajo y sereno, barre / los días de ceniza que conducen a la muerte. / El tiempo nada hizo por abolir sus leyes. / El tiempo nada posee. Sin embargo, / suya es la vieja historia escrita en las paredes”.// (Del poema “La ley del tiempo”, p. 19). En estos versos el poeta se refiere, en un principio, al tiempo íntimo de cada individuo, y finaliza aludiendo al tiempo universal o de la raza humana.

El hombre camina por la vida buscando lo que no tiene o quizás busque lo que ya posee, pero en este último caso, por la causa que sea, no es consciente de que lo que busca lo tiene al alcance de la mano o se lo dejó atrás, en un recodo cualquiera de su camino, por marchar cegado y tan deprisa. Del mismo modo, el ser humano, en infinitas ocasiones, va al encuentro de “algo” que nada hace por encontrarse con él, incluso puede ir perfectamente por un camino distinto, si es que ese “algo” es real y no una fantasía, una quimera, un producto del delirio. “Siempre andamos buscando aquello que no somos / y esperamos encontrar a aquel que no nos busca”...,/ (Del poema “Las calles de Praga”, p. 39). Sobre los cuatro versos siguientes y últimos de este poema, el lector puede darle diversas interpretaciones. Es ésta una de las infinitas riquezas de la poesía. “En la extraña paradoja de la luz nocturna / ninguna ciudad es igual a otra ciudad / y todas las calles se dibujan planas / sobre la mesa que reúne las líneas del recuerdo”.//

Para José Luis García Herrera (Esplugues de Llobregat, Barcelona, 1964) el Premio “Blas de Otero” es la culminación de una interesante y reconocida trayectoria poética. ”Lágrimas de Rojo Niebla”, publicado en la Colección “El Juglar y la Luna” de seuBa Ediciones, que él reconoce escrito bajo la influencia de los poetas del 27, fue su primer libro de poemas premiado. Obtuvo el Premio “Villa de Martorell”.

La relación que García Herrera mantiene con el editor de seuBa, Carlos de Arce, les lleva a publicar una antología, “Los Nuevos Poetas”, en la que aparece el autor. En abril de 1996 publicó “Código Privado” en la Colección “Puente de la Aurora” del poeta malagueño Rafael Alcalá. Este libro recoge los poemas escritos en el periodo que va desde 1991 a 1995, el cual tuvo una gran acogida por la crítica. En 1997 obtiene el autor el Premio “Elvira Castañón”, y en ese mismo año apareció el libro “La Ciudad del Agua”, un canto a Venecia, producto de la visita y las correspondientes vivencias de García Herrera en la bellísima ciudad italiana, registrada por la UNESCO, en 1987, como patrimonio cultural mundial. En abril de 1999 obtiene el Premio “Villa de Benasque” con el libro “Los caballos de la mar no tienen alas”, publicado en la editorial Devenir (2000). “Mar de Praga” es su último libro premiado, pero en el año 2002 publicó “Spelugges” en la editorial Alhulia.

“Mar de Praga” es un poemario creado con un cúmulo de sentimientos positivos, trascendentales, y un lenguaje sin fronteras, pleno de música y expresividad, y con una habilidad y una erudición poéticas extraordinarias. “Mar de Praga” es una obra cuidada, poéticamente, con sumo esmero y grandeza de espíritu y entrega, que merece la pena leerla.