EL DEMÓCRATA JULIO LÓPEZ, SECUESTRADO Y DESAPARECIDO EN LA PLATA (ARGENTINA)
 

 

 

Todos los demócratas somos conscientes de que un dictador es un ser maligno, tan cruel como inhumano, que exprime, machaca a sus incondicionales y extermina a aquellos que le son hostiles. Entonces…,¡cómo es posible que en un país democrático, como lo es Argentina, la extrema derecha, continuadora de la execrable doctrina dictatorial de aquellos militares genocidas (Jorge Videla, Roberto Viola, Leopoldo F. Galtieri, Reynaldo, B. Bignone y un ilimitado etcétera), aún actúe con total impunidad en la primera década del siglo XXI!

Los fascistas argentinos han violado una vez más los Derechos Humanos con la desaparición, el pasado lunes 18 de setiembre, del demócrata Jorge Julio López, ya detenido y desaparecido en octubre de 1976 por un grupo de asesinos antidemócratas, entre los cuales estuvo presente el represor Miguel Osvaldo Etchecolatz. Durante su encarcelamiento en un centro clandestino, López fue torturado ferozmente por sus secuestradores. Posteriormente manifestó que Etchecolatz, entonces subjefe de la policía provincial de Buenos Aires, supervisaba los tormentos y participaba en ellos, e incluso ordenaba el asesinato de detenidos.

A raíz de la segunda desaparición de López, su hijo refirió a un grupo de periodistas, que a causa de los tormentos que recibió durante su detención - varios meses - su padre sufría de amnesia ocasional, por lo que no se ausentaba solo de su casa. Además, según el hijo, su padre y él acordaron el día anterior al secuestro acudir juntos a la última audiencia del juicio contra Etchecolatz, antes de la condena que se conoció al día siguiente (reclusión perpetua). Pero cuando el hijo entró en la humilde vivienda de su padre, ubicada en las afueras de La Plata, no lo encontró. No había signos de violencia. Los vecinos no sabían qué le pudo suceder a López.

El albañil Julio López, de 77 años, sobreviviente de la última dictadura militar y testigo clave en el juicio al fascista Miguel Etchecolatz, debía presentarse, como testigo y querellante, en el edifico de la Municipalidad de La Plata, el mismo día de su secuestro y desaparición. Es decir, Julio López fue detenido y conducido a un lugar clandestino durante las primeras horas del mencionado día, antes de presentar los alegatos de las querellas contra el citado déspota. Julio fue visto por última vez el domingo 17 de setiembre por la noche en su casa de Los Hornos.

Según fuentes fidedignas, ese lunes se presentó un Habeas Corpus ante la Justicia. Desde ese día se está llevando a cabo una intensa búsqueda del desaparecido en la ciudad de La Plata y en otras localidades de la geografía argentina. El martes 19 se realizó la denuncia de la desaparición de Julio López ante el Ministerio de Seguridad bonaerense, la Secretaría de los Derechos Humanos de Argentina y en diferentes organismos estatales y medios de comunicación.

El miércoles 20 de setiembre la Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos mantuvo una reunión con León Arslanián, Ministro de Seguridad de la Provincia, pero fue imposible entrevistarse con Aníbal Fernández, Ministro del Interior, aunque la petición se cursó de forma “urgente”. Ese mismo día se reunieron los organismos de los Derechos Humanos, sociales, gremiales, estudiantiles, políticos… en la ciudad de La Plata, con el único objetivo de encontrar cuanto antes a Julio López.

Ciertamente los miembros de la ya mencionada Asociación, que fueron requeridos por la Justicia argentina para declarar en el transcurso del juicio al tirano Miguel Osvaldo Etchecolat, sufrieron situaciones intimidatorias y amenazas. Además, los fiscales, jueces y funcionarios judiciales de las provincias de Formosa y Catamarca (norte), que siguen causas sobre terrorismo de Estado, denunciaron el viernes, 29 de setiembre, haber recibido amenazas desde hace bastante tiempo, incrementándose éstas durante el pasado setiembre.

Según la “Teledifusora americana” (Télam) y “El Nuevo Herald”, al día de hoy, 1 de octubre, no se sabe absolutamente nada sobre el paradero de Julio López. El pasado día 25, a las 18 h. -horario argentino-, cientos de personas se movilizaron en Rosario y en Mar del Plata para reclamar por la puesta en libertad del secuestrado. Asimismo, a mediados de la semana pasada, organismos de derechos humanos realizaron una multitudinaria “marcha” para exigir “la aparición con vida” de Julio López.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá, dijo el mismo día 25 que “lo buscamos con todos los medios, como si se tratara del primer desaparecido en democracia”. Solá, en rueda de prensa, agregó que “pese a la recompensa ofrecida de $65,000 nada se sabe del paradero de López. Es el primer desaparecido, prosiguió, desde el terrorismo de Estado, al que aún no se ha podido encontrar. Su condición de testigo fue fundamental en el caso Etchecolatz”, agregó.

Los argentinos denominan “terrorismo de Estado en Argentina” a la etapa que comienza el 24 de marzo de 1976 con el golpe militar que puso al frente del Estado al general Jorge Videla y finaliza con el triunfo, en los comicios generales (octubre 1983) convocados por el general Bignone, de la Unión Cívica Radical (UCR). Tras esta victoria de la democracia, el líder de la UCR, Raúl Alfonsín, asumió la presidencia. Durante el sistema represivo instaurado por la dictadura, los fascistas secuestraron, encarcelaron ilegalmente e hicieron “desaparecer” a más de treinta mil personas, según organismos defensores de los Derechos Humanos.

El presidente Néstor Kirchner sigue con mucha atención (?), según dijo el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. “No hay novedades por la desaparición de López. El operativo continuará desde Los Hornos hasta cubrir La Plata, Berisso y Ensenada y toda la zona rural”, afirmaron portavoces del Ministerio de Seguridad provincial, que sostuvieron que no se descarta ninguna hipótesis respecto de su desaparición.

La búsqueda de López incluye la distribución de fotografías y el rastreo en terminales ferroviarias, aeropuertos, puertos, colectivos de La Plata…, a la que hay que sumar avisos por televisión y radio, y no será concluido hasta encontrarlo, agregaron las fuentes policiales. El ministro Fernández aseguró que López “nunca salió de Argentina” debido a que el gobierno nacional impartió la orden de controlar las fronteras unas horas (?) después de la desaparición.

A 13 días de la desaparición de Julio López alrededor de 25 millones de personas comenzaron este sábado, 30 de setiembre, a recibir mensajes de texto en sus teléfonos móviles. El emisor es el gobierno de la provincia de Buenos Aires. En ellos llama a colaborar en la búsqueda del albañil desaparecido. “Todos buscamos a Jorge López, si sabes algo llama al 911”, dice el mensaje firmado por el gobierno de la provincia de Buenos Aires.

Desde estas líneas, escritas allende los mares, elevó mi voz, como Cónsul de POETAS DEL MUNDO en Málaga (España), exigiendo la inmediata puesta en libertad de Julio López, así como la detención de los culpables y su entrega a la Justicia. Asimismo, insto al Presidente del pueblo argentino, Néstor Kirchner, y a su Ministro del Interior, Aníbal Fernández, que aporten sus máximos y eficaces poderes políticos para resolver este gravísimo problema que atenta, no sólo contra la ciudadanía argentina, sino contra toda la humanidad.

(Publicado en el periódico digital “Águilas Noticias”. Águilas, Murcia, - España – 1 Octubre 2006)