POR UN CIELO AZUL RADIANTE
 

 

¿Por qué colmas de miedos tu sagrario,
y tu mirada dulce, de pulsos sin jardines?
¿Qué desean de ti esos duendes sonámbulos
que engendran soledades
y aludes de tristezas?
¿Qué huracanes azotan tu estrella enamorada?

Late la confusión en tus constelaciones,
y la ventura más vivificante,
en las campanas vivas
de las raíces de tus universos.

Brotó el amor sagrado en las profundidades
de tu alma y de la mía, como un fruto maduro
destinado a mutar
la oscuridad perpetua de los silencios náufragos
en la luz que acrecienta
el esplendor de esa esperanza ardiente
que ambos alimentamos.

Vencerán los jazmines en su lucha
constante contra el dios del desamor,
y el lenguaje del agua cristalina
reinará eternamente en nuestros corazones.

Lejos de la conjura de los lobos
sintamos ese amor todo dicha y entrega
y belleza de besos por siempre plenitud.

Que la distancia nunca
separe lo que unieron tu destino y el mío
en un fulgente abrazo de origen celestial.

(Del libro en proceso de creación SINFONÍA A DANA)

 

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