UN SÓLO CORAZÓN
Ni tú ni yo queremos que proliferen las cruces,
ni los inviernos de copiosos engaños,
ni las palabras sin palabras.
Tú y yo sólo deseamos ser un sólo corazón,
un único latido de bondad en medio
de esta tierra de todos.
Pon tu corazón en mi corazón
para que la alegría más soleada
inunde con su poderío vital, glorioso,
el camino y la sonrisa de las mujeres y de los hombres
de todo el mundo, de todos los tiempos.
(Del libro “Desnudo”. Editorial Corona del Sur. Málaga,
2003) |