A LOS PIES DE ESTE TIEMPO...
A los pies de este tiempo sin respuestas,
un tiempo con un laberinto oscuro tras la frente
y un bosque de sombras en el alma,
batallones de muñecos alzan su voz en naufragio
para prometer paraísos que no existen y pan de piedra.
Su sangre de andrajos estimula con sus graznidos
a esos vientos subterráneos que lamen sin cesar
el cuerpo prostituido de la noche
con máscara de primavera. Hojarasca de doble filo
que come y bebe honores y contraseñas
en medio de la multitud ansiosa de frutos.
Un desasosiego amargo se asienta en el caminante
que, bajo un cielo lluvioso, alberga en cada latido
una infinidad de incógnitas amasadas con fiebres
y aflicciones en continua producción.
Ya es hora de abandonar las palabras en almíbar,
ésas de hermosas corolas pero sin semillas ni sonidos,
para que retoñen aquellas que transmiten,
con el tesón y la valentía del guerrero sin amo,
la verdadera química de la vida.
Ya es hora de abrir el camino de todos.
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