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SIETE PUENTES
Afuera, en los caudales de materia
insatisfecha, hay complicidades
de templos que amordazan, con sigilo,
gargantas de palabras sorprendentes,
por liberar destinos adaptados
a la vida del canto que no huye,
que nunca da cobijo a lo baldío.
En Licia me propuse firmemente
levantar siete puentes entre el hielo
y los mares verbales que proclaman
el valor de las alas y del gozo
y del pan. Con Delfinios lucharé
contra la podredumbre perfumada
de aquellos que aniquilan la inocencia
mágica de los diálogos con rumbo
hacia la plenitud del universo,
donde el hombre cultiva en su jardín
la paz de esa sonrisa siempre niña.
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