VIENTO AUTÉNTICO

             

 

“La auténtica y  serena  belleza  de  la vida está

 en ella misma y en el corazón  de  puertas abiertas

del hombre que comparte alas y nido, en definitiva,

 del hombre que ama”.

CARLOS BENÍTEZ VILLODRES

 

Deja esos andrajos. Deja esos conceptos.

Deja esa mirada que paraliza tu vida

y siéntate al pie de este árbol

para escribir sobre el mundo,

que con frecuencia cambia de ruta,

el prodigio del agua llamando al corazón.

 

Escucha el canto fraternal de la noche

que nunca estuvo bajo el sol de los juegos

infantiles. Escúchalo en representación de todos

los que llevan los bolsillos del alma

llenos de recuerdos, soledades y ausencias.

 

Mira a tus hermanos en flor.

Van de camino como tú. Beben

alas de palabras negras y, sin embargo,

cuando comen, arrullados por el silencio,

ingieren perdones y sonrisas.

 

Deja esos barrizales. Deja esas nebulosas

creadas para los ídolos del grito.

Deja ese rol de mar enojado.

Deja ese endiosamiento que endurece

tu sangre y su existencia,

y vuela, como un viento auténtico,

indócil, libre y sin etiquetas por los aires

de la bondad, abiertos siempre

a cualquier dimensión, a cualquier latido.

 

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