A RAAD MUTACHER*, POETA DEL MUNDO.
IN MEMORIAN


 

Sobre el suelo cayeron tres hombres inocentes.
Fueron asesinados a traición
por un grupo de bestias sanguinarias.
De pronto tres ardientes corazones
detuvieron sus voces para siempre.
Hasta la luz se transformó en tinieblas,
y el desierto cercano, en impotencia y lágrimas,
y el alma de la luna, en mares agitados…
En avalanchas llegaron verdugos
con odio en sus miradas borreguiles,
con rencor en su sangre ávida de maldades…
Ante tal salvajada de siervos terroristas,
lloró la superficie dorada de la tierra.
Mutacher…, ¿dónde está tu dignidad?
¿Y tu risa? ¿Y tus sueños? ¿Y la luz de tus soles?
¿Qué fieras insaciables, bravuconas,
tras destrozarte a tiros, te arrojaron
a los abismos llenos de putrefactos cálices,
donde las aves carroñeras bajan
para gozar con sus festines cárnicos?
¿Por qué el mundo del oro silenció
a los pueblos el crimen de este egregio poeta?
Tus versos, buen amigo, desde tu asesinato,
palpitan en el orbe con poderío cósmico.
Derrotaremos a los dioses duros
de corazón, imperialistas ávidos
de poder y de oro, sólo con la palabra.
Por encima del sol, del universo…,
se encuentra esa palabra que posee
el don de convertirse en razones activas,
tan contundentes como irrefutables,
o en saetas de ideas que buscan el cerebro
de las estupideces que avanzan por el orbe.
Sí, la palabra blanca. Sí, la palabra negra…
Cualquier palabra fértil de un gran poeta vale
para lograr que reinen el amor y la paz
en el alma del hombre y en la de cada pueblo.

*Poeta iraquí (1963-2007), asesinado por terroristas desconocidos el 9 mayo 2007.

 

<<Atrás Siguiente>>