DENTRO DE TI
 



Dentro de ti, mujer, no hay manantiales secos,
ni silencios que queman, que destruyen,
ni madrugadas llenas
de cuchillos agudos ingeniosa-
mente manipulados por mentes congeladas.
Sólo va y viene tu hermosura siempre
soleada, llenando de licores
liberados los pulsos que sostienen mis cielos
sin soles golpeados, sin sótanos, sin muros.
Cielos inconformistas, cielos de albas sexuadas
y de músicas nunca con insomnio
propio de las conciencias
atrofiadas, ajenas al dolor en el mundo.
¡Oh tu interior! Estímulo
para mi reino indefinible, mágico,
donde todo son frutos
de vida seductora de palomas,
a imagen de tus célicos encantos,
de tus trigales con cuerpo de oro,
de tus sonrisas claras que me dicen
palabras de ternura,
de nuevas sensaciones asombrosas,
de amor sin sombras que dos vidas nutren
con las corolas blancas de sus intimidades
tejidas de pasión
y de coitos airosos e insaciables.

 

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