A LAS PIRÁMIDES
DEL GOURMET
(RESTAURANTE)
A Emilio Barros Hernández
Hacia el glorioso cielo de Granada
se eleva, con visible diligencia,
Las Pirámides, savia de sapiencia
por el buen paladar manifestada.
En mi late, radiante, la balada
de su arte culinario. Complacencia
plena que saborea mi existencia
rebelde de laureles coronada.
Sorbiendo tiempo, mi vergel, que crea
fragancias de guitarras y de cantes,
quiere que lo sorprendan sus manjares.
¡Oh voluntad que reina en cada idea
-signo de cocineros relevantes-
con esencias de sándalos y azahares! |